El bullying escolar es un grave problema en nuestra sociedad. Nuestro socio fundador y especialista en Derecho Educativo, Benjamín Gutiérrez, fue entrevistado por la radio emisora Fides 93.1 FM, para conversar sobre las causas, consecuencias y cómo prevenir los tipos de acoso escolar y sus implicaciones legales.

A continuación la entrevista completa sobre el Bullying escolar y sus consecuencias.

 

 

 

Transcripción de la Entrevista

¿El término bullying se está siendo bien tratado en los centros educativos ni en los hogares?

 

No. El gran problema que tenemos es que el bullying es una preocupación real, es un problema real y es, quizás, el mayor reto que tienen los padres de familia y que tienen los colegios públicos, privados e, inclusive, las Universidades, en cuanto a lo que es crecimiento y la interacción de las personas en el futuro.

 

Tipos de Acoso Escolar y Bullying

 

El bullying, en realidad, es un acoso escolar.

Así se entiende, pero lo que pasa es que ahora sabemos que hay bullying en todas las esferas: bullying laboral, bullying familiar, bullying de todo tipo, pero el bullying como tal, es un acoso.

Y ¿el acoso qué es?, no es nada más ni nada menos que una persecución con el fin de causarle daño a alguien. El acoso, de hecho, es un término que nace para efectos de cómo se acorrala a un animal para ser cazado, de ahí, el origen de la palabra.

Es tan delicado que estamos enfrentando una situación que ya “gracias” a las redes sociales y al acceso a la informática, a lo que es internet y correos electrónicos y, principalmente, lo que son estas aplicaciones, SNAPCHAT y todo tipo de estas aplicaciones tan frecuentes, ha trascendido a una esfera mucho mayor donde estamos poniendo en peligro real a nuestros hijos, a nuestros estudiantes y a nuestra propia comunidad.

 

bullying y sus consecuencias

 

Para ejemplo un botón, las elecciones que acaban de terminar, fue un bullying cibernético de un lado para el otro.

En el momento que nosotros hacemos un Meme y hacemos un comentario despectivo con la intención de dañar, con la intención de burlarnos, con la intención de hacer mofa y divertirnos de otra persona, y además lo reproducimos y seguimos dándole vueltas y comentamos y demás, eso es un bullying.

Y el bullying llega a tener consecuencias muy, muy grandes desde un punto de vista humano, psicológico, desde un tema de falta de apetito, desde un tema de cambio de comportamiento, desde una depresión, un estrés, hasta un suicidio, que es lo más serio.

Es decir, pueden llegar hasta el suicidio las personas que están siendo acosadas por una falta de control. Lo que te decía inicialmente, o sea, ¿cómo conceptualizan el bullying?

 

Y digo “conceptualizan” porque yo no estoy de acuerdo en la forma cómo se ha conceptualizado a nivel nacional, particularmente y estamos hablando propiamente del Ministerio de Educación y de las autoridades educativas e, inclusive, psicológicas.

Se considera que el bullying es toda aquella violencia “física”, y hago una pausa en “física”, porque es donde está muy mal, es toda violencia física, psicológica y verbal en contra de otra persona.

Sin embargo, estamos poniendo a un mismo nivel un “molestar”, un “fregar”, unas “ganas de estar puyando y puyando” y esas cosas, a un mismo nivel de un puñetazo, de un empujón, de meterte en un basurero de cabeza y echarte cuesta abajo, de meterte la cabeza en un inodoro y halar la cadena, que eso es, lamentablemente, un típico bullying “divertido” que hacen los estudiantes, cuando, en realidad, no es así.

 

En los Estados Unidos, por ejemplo, el bullying se conceptualiza únicamente como el acoso psicológico y verbal en contra de un estudiante, pero, en el momento en que le ponen un dedo encima a ese estudiante ya no es un bullying, es una agresión, y esa agresión en los Estados Unidos es Assault Body, que es asalto y agresión, se considera un delito, se persigue al agresor y se le sanciona penalmente por ese hecho.

En Costa Rica, lamentablemente, tenemos una limitación grande en ese sentido porque no hay una normativa que castigue la agresión más allá de la violencia doméstica.

La violencia doméstica te permite poner medidas cautelares y sacar al agresor de tu entorno familiar, pero más allá de eso no hay otra cosa.

Entonces, tenemos que ser un poquito más creativos con las normas que existen para ver cómo no defendemos.

 

Una es, una contravención, lamentablemente, pero, mal que bien, es una norma, que es la incitación de riña.

Cuando yo te meto un empujón, te estoy gritando un montón de cosas y te estoy tratando mal y demás, lo que estoy provocando es un enfrentamiento para buscar que me respondan, que me griten de vuelta, que me peguen y comenzar una pelea.

Bueno, esa incitación a riña es una contravención que tiene sanciones y, por lo tanto, bueno, por lo menos, si no lo podemos llevarlo a la fiscalía porque, evidentemente, la fiscalía va a rechazar generalmente ese tipo de cosas, al menos, que haya una lesión de verdad, por lo menos, tenemos como sancionar disciplinariamente.

 

Más allá, tenemos las injurias, y eso llama mucho la atención porque cuando yo empiezo a injuriar, todos sabemos: injurias, calumnias y difamación, los famosos delitos contra del honor. Una injuria es cuando afectamos el honor de una persona de palabras o por vías de hecho.

Vías de hecho es darte un manotazo, o sea, eso es suficiente para denunciar, entonces, a nivel judicial, una agresión de ese tipo.

¿Qué es lo que pasa? O sea, sabemos que a nivel de colegio no va a pasar.

 

 Se han dado casos más fuertes que un manotazo y los papás no saben qué hacer

 

Los papás no saben qué hacer, las autoridades no saben qué hacer y cuando saben qué hacer, muchas veces se echan para atrás y dicen: “Mira, el bullying escolar ya está pasando”, y muchachos ya de 15, 16 o 17 años que tienen ya un cuerpo hecho, ya son grandes, hay unos que son mucho más grandes que nosotros y lo que escogen es, simplemente, mirar para otro lado.

En el caso del Liceo Costa Rica, bueno, es feo hablar de una situación tan importante como lo es la de ese Liceo, pero lo que se dijo en redes sociales va mucho más allá.

Hay una costumbre, según lo que manifestaron muchísimos de los testigos en las redes sociales, que dicen que los grandes, los de 5to. año, tienen la costumbre de perseguir con betún a los de nuevo ingreso, a los de 7mo. año, y ponerle betún en la cara y que eso lo ven como una novatada, como una cosa normal, un acto ritual.

Eso es una agresión, eso es un acoso continuado que se está permitiendo.

 

Cómo Prevenir el Bullying Escolar

 

¿Qué se puede hacer? Muchísimo.

Uno, hay que entender, primero que todo, qué es el bullying.

El bullying es un momento en que estamos dándole a una situación en la que se le da el poder a otra persona de arrinconarme.

Se le da el poder a una o a un grupo de personas de arrinconarme, de excluirme socialmente, de tratarme mal, de ofenderme, de meterme una reacción de miedo.

Si logramos entender que las personas que lo están causando, los agresores, no van a reaccionar bien si no cedemos ese control, empieza a bajar el bullying escolar.

 

¿Qué es lo típico?

Si yo empiezo a gritarte que “sos gorda, que sos cuatro ojos, que sos fea, que sos aquí, que sos allá” y no tenés reacción, no te importa, voy a seguir por otro lado, decís: “ah sí, yo sé que tengo que bajar de peso”, “ah sí, yo me voy a hacer una operación laser”, “esos cambios son lindísimos, de verdad, que qué grande ser como vos”, la gente empieza a incomodarse.

Recuerda cuando se decía “para bailar tango se ocupan dos personas”, pues, para pelear se necesitan dos personas.

Cuando una persona, un bullying, un agresor está dándole y dándole al tema y no recibe la respuesta esperada: miedo, terror, angustia, enojo, tristeza..

Busca a otra víctima.

 

bullying acoso escolar como detectarlo

 

No es fácil, para nada es fácil, pero tenemos que enseñarles a nuestros hijos, a nuestros estudiantes, que esa es la primera reacción: no hacerle caso al agresor, aunque después vayamos al baño y lloremos y gritemos.

Esa forma de quitarle poder al agresor es lo primero, si le metemos un empujón de vuelta, lógicamente, vamos a empezar una riña, vamos a empezar un problema, vamos a empezar una pelea en la que, posiblemente, vamos a perder.

¿Por qué?

 

Porque el bullying no busca víctimas más fuertes que él.

 

Eso hay que entenderlo, el bullying siempre busca a alguien más débil.

No hay sanciones en Costa Rica para aquellos que acompañan al bullying escolar, o sea, a aquellos que acompañan al agresor.

Me explico: vemos vídeos a montones en redes sociales donde hay, lamentablemente, ahora hasta muchas mujeres, dándose de puñetazos, dan vueltas, vienen, van, con el teléfono móvil la van persiguiendo, van viendo y dicen “dale, pégale, qué pasó con eso”, incitan e incitan.

 

Y esos incitadores son tan agresores y, por lo tanto, sujetos a sanciones también, como el que está agrediendo.

Eso es lo primero que tienen que hacer las autoridades educativas. Y eso no está, lamentablemente, en los manuales del Ministerio de Educación.

No solamente se tiene que sancionar disciplinariamente al que agrede, sino a los que incitan esa agresión, a aquellos que estaban con el video, a aquellos que se ven en el video, a aquellos que estaban muertos de risa, que están impulsando e impulsando, a aquellos que están provocando que eso se siga dando.

 

¿Cuál es la responsabilidad que tiene el centro educativo, o se les está yendo de las manos este tema?

 

Lamentablemente, la responsabilidad es enorme para el centro educativo y para el Ministerio de Educación cuando son entidades públicas; en privadas, pues, será la junta directiva o los propietarios del colegio y, lógicamente, los directores.

El Patronato Nacional de la Infancia está ahí, precisamente, para cumplir con ese tipo de cosas. Cuando hay una agresión de cualquier tipo que no pueda ser controlada, al Patronato hay que darle un parte.

Es decir, cuando llega un niño golpeado al colegio, los docentes y, obviamente, la dirección de cada centro tiene una obligación legal de comunicarle al PANI inmediatamente que hay una agresión continuada.

 

Es decir, típico, que llegamos y viene un niñito, lamentablemente, pensemos en uno chiquito, pequeñito con marcas de fajazos en las piernas.

Eso es una agresión con armas, empecemos por ahí; no es la famosa “disciplina” que se habla, que se puede dar, sino que es una agresión con arma porque así lo tipifica el código penal.

Cuando uno va con un niño pequeñito marcado, o con una señora, inclusive, marcada porque le pegó el esposo, le pegó el papá, le pegó la mamá, lo que dicen es: “ésta es violencia doméstica”, llévelo de vuelta al Juzgado de Violencia Doméstica, que es una extensión del Juzgado de Familia. Y eso no es así.

Si yo te agarro a vos en este momento y te doy dos fajazos, te estoy agrediendo con un arma, porque es un objeto contundente y eso tiene una sanción penal fuerte.

 

Entonces, hay un doble lenguaje y una hipocresía de parte de las mismas autoridades, y estoy hablando de las autoridades judiciales, ya, al tipificar que es una agresión sancionable penalmente y que es una agresión que se considera que es un tema familiar, que es un tema de entorno, de parte del crecimiento.

Eso no es así. Los colegios son responsables porque, en tanto yo tenga a mi hijo dentro de un centro educativo, tiene que ser protegido, tiene que ser cuidado y devuelto en las mismas condiciones.

Es decir, yo espero que me devuelvan a mi hijo brillante, erudito y que tenga un cerebro inmenso con todo lo que aprendió en el colegio, pero lo primero que quiero es que vuelva con los diez dedos que lo envié.

Es decir, eso es lo primero. Lo primero es la seguridad, eso es trascendental.

 

El colegio que no le está dando esa seguridad a los estudiantes está entrando en una responsabilidad.

Entonces, puede haber un caso mayor, que, si ya estamos hablando de que puede haber una agresión o lesiones y demás, Dios no lo quiera, un homicidio, que puede pasar perfectamente, en ese momento hay una responsabilidad solidaria de parte del centro educativo.

Si estamos hablando de una escuela pública, el Ministerio de Educación entra, entonces, como administración pública, en un tema de responsabilidad indemnizatoria.

El artículo 190 de la Ley de Indemnización Pública dice que cualquier actual legal o ilegal de la administración que cause un daño a un administrado, cualquiera de los ciudadanos, genera una obligación de restituir o indemnizar el daño causado.

 

Entonces, si una familia o un estudiante está en un colegio público y vio una agresión continuada y el colegio no hizo nada, los docentes no hicieron nada, se sabe y se reportó, muy importante la prueba.

“Que me está pasando esto, que me están persiguiendo, me están molestando, me tiran el bulto, que me están agrediendo”; hay una responsabilidad civil económica de parte del Estado.

Pero esa es la consecuencia jurídica, pero yo creo que nuestra obligación, también, como expertos, es dar soluciones al día a día para evitar que eso siga pasando.

Entonces, lo primero es que los padres de familia deben estar muy claros, y los docentes, evidentemente, pero, principalmente los padres, en los cambios de comportamiento.




 

¿Cómo identificamos, primero, que nuestro hijo está siendo víctima de agresión?

 

Uno, mantengamos una comunicación abierta, muy importante, digámosle a nuestros hijos que nos cuenten las cosas.

Es decir, la víctima en cualquier tipo de violencia, bullying escolar o cualquier tipo de violencia, es indiferente, familiar o extrafamiliar, tiene que saber que puede hablar, tiene que poder decir la cosas.

Cuando el bullying a mi papá, el bullying a mi mamá, cuando llegue le digo: papi es que me están empujando, es que me están molestando, es que fulanito y zutanito me tiran el bulto en tal lado y el papá se enoja y le dice: “sé un hombrecito” y más bien lo regaña y lo castigan en la casa porque tiene que aprender a defenderse.

 

Les estamos diciendo a nuestro hijo que no diga nada, que siga aguantando, siga aguantando, aguantando.

Eso no puede ser, tiene que saber que lo puede decir, y no significa que los hagamos cobardes ni que los hagamos débiles, pero una cosa es que estemos aprendiendo de un crecimiento a defendernos y a curtir un poquito la piel, que también es bueno, y otra cosa es que permitan que nos agredan.

 

Si el hijo no nos está hablando, entonces, tenemos que ver los cambios de comportamientos:

  • Si está comiendo menos
  • si está deprimido
  • tiene problemas de sueño
  • tiene cambios alimenticios, por ejemplo, compulsivos o empieza a comer muchísimo o deja de comer del todo,
  • llora con frecuencia,
  • inventa enfermedades porque no quiere ir a la escuela,
  • no quiere ir a las actividades,
  • no tiene amigos,
  • está metido siempre en las redes sociales

Es muy importante ver dónde están y qué están viendo.

 

Yo sé que es muy difícil entrar en la intimidad y, además, no es correcto tampoco entrar en la intimidad de nuestros hijos, pero si tener muy alertas esas condiciones.

Hablar con los profesores, con los profesores hay que hablar sin decirles “mira, yo quiero que, a fulanito, que está molestando a mi Jaimicito, le digan tal y tal cosa”.

No, primero hablemos y le decimos al profesor o a la profesora: “tenemos este o este problema, tenemos a nuestro hijo que nos parece que algo le está pasando, ha cambiado mucho, ¿usted podría, por favor, echarle un ojito?”, primero para ver que está pasando.

 

Eso es una obligación. Tenemos un problema sindical, es lamentable que tengamos que decirlo así, porque ahora que pasó lo del liceo Costa Rica, la NEM brinca y dice que los docentes no tienen la obligación de cuidar el patio.

Bueno, en cualquier colegio privado, esa es una obligación de los docentes y se alternan, ponen unos horarios de alimentación diferentes, pero siempre hay alguien verificando que no pase nada.

En los colegios públicos, con más razón, tiene que darse eso. ¿Por qué con más razón? Porque, lamentablemente, en los colegios públicos hay menos control de quién entra y quién sale.

¿Por qué? Porque es más abierto, entonces, puede entrar mucha gente: “voy a buscar a fulano”, “voy a buscar a zutano” y empiezan ese tipo de agresiones dentro de la escuela, fuera de la escuela, con terceros que están pasando y, bueno, aparte del tráfico de drogas que puede darse, además.

Es una cuestión de orden, los docentes tienen que darse cuenta de esto, tienen que capacitar.

 

Como prevenir el bullyng escolar

 

Es decir, lo ideal es buscar especialistas que puedan llegar a darse charlas en ese sentido, pero, inclusive, para no hacer inversiones económicas, está esta gente de DARE, que funciona muy bien: hacen charlas, explican qué es lo que hay qué hacer; hay que tener claro cómo enfrentar esas condiciones, enseñar una vez más a los chicos cómo enfrentarse al problema de control.

Es decir, si me están molestando, cúrtase la piel, “no me importa, me resbala”, es como decíamos “nos llenamos de aceite por las mañanas y que todo le resbale, le resbale”, mientras esto esté pasando se van a dar cuenta que, en el segundo o tercer intento, disminuye muchísimo el bullying escolar.

 

Lo otro es crear alarmas.

Eso es muy típico, se enseña en los colegios: cuando una persona está agrediendo, todos deberían gritar: “bullying, bullying, bullying” los que están viendo eso, porque inmediatamente las autoridades saben y el bullying corre.

El agresor, generalmente, es un cobarde, y eso hay que entenderlo.

Es un cobarde porque está agrediendo gente más débil, entonces, cuando ve que lo van a atrapar, que se le volvió la tortilla, que le dio vuelta, y el que está viéndose acorralado es el agresor, el agresor o baja el nivel o huye y busca otra víctima.

 

Eso hay que entenderlo y hay que enfrentarlo. En realidad, son cosas muy simples de hacer, pero que sí hay que ir acomodando, principalmente, el tema de la violencia física.

A nadie le gusta que le peguen, y nadie tiene por qué dejarse que le peguen.

En ese caso, tienen que avisar, tienen inmediatamente que poner la denuncia, y ese muchacho o la muchacha tiene que ser sancionado, pero ya con reglamento disciplinario, y eso, todos lo tienen.

¿Qué pasa cuando esto no se da?

Porque hay montones de casos donde uno escucha que el muchacho se quejó, le contó al papá, le contó a la mamá, los papás llegan a buscar la cercanía con el centro educativo para, evidentemente, buscar una consecuencia para el agresor, y no se da.

“No, lo estamos tratando, lo estamos abordando, lo estamos investigando”, porque además se pone en tela de duda lo que está diciendo el muchacho que es víctima: “Tenemos que probarlo”, y ¿si no lo prueban?

 

Este es un tema de prueba, pero también es importante ver que la prueba es para ambas partes.

Tenemos primero que todo que no dudar de la persona que está denunciando la agresión por dos razones: uno, porque está en peligro o puede estar en peligro; dos, porque, igual, si está mintiendo, las sanciones son para el que está mintiendo.

Si yo estoy mintiendo que me están acosando y no es cierto, por molestar a alguien y se prueba eso, al que van a sancionar es a mí por mentiroso.

Y bueno, en este caso porque estoy calumniando, estoy injuriando a un compañero, pero lo primero es ver cómo damos protección.

El mismo caso es el de acoso sexual, de hostigamiento sexual en el trabajo, o sea, que funciona exactamente igual.

Nunca se duda de la víctima, hay consecuencias, pero nunca se duda de ella, se le va a hacer un marco de protección y se le va a hacer una investigación. El colegio no puede dejar de investigar, no puede hacerlo.

 

Tiene que, inmediatamente, ver cómo buscar, bueno poner un ojo de Cristo, como decimos nosotros, ver qué está pasando, que le den vigilancia a lo lejos, que hablen con el estudiante para ver lo que está pasando.

Siempre hay un psicólogo, un orientador que pueda darle tips de cómo defenderse, de cómo hablar, ver si la expresión viene por otro lado.

Puede ser, inclusive, que el agresor lo que está manifestando o que lo que está diciendo sea que hay signos de agresión externa, inclusive, de abuso sexual, hasta en el hogar; o sea, que lo quieren manifestar, pero como no saben cómo, empiezan poco a poco a soltar, como una olla de presión, a soltar un poquito la presión que están recibiendo para buscar ayuda, es un grito de auxilio.

Ningún niño, principalmente, más pequeño, estamos hablando de once o doce años para abajo, no miente en esas cosas.

Cuando un niño de 10 años, de 5 años, de 7 años está diciendo: “Papá, me están haciendo esto, me están haciendo aquello”, una niña: “me están diciendo tal y tal cosa”, algo está pasando.

 

Entonces, la obligación inicial es ir adelante; si no lo hacen, evidentemente, sanciones del Ministerio de Educación tiene un departamento para ese tipo de quejas y cuando logran llegar allá, son muy ágiles, y en eso voy a ser muy crítico: cuando logran llegar allá significa cuando logran llegar al Edificio Rojas, cuando llegan al Ministerio directamente.

Cuando se hacen las denuncias en los centros regionales en la misma dirección, muchas veces protegen, y eso es muy, muy serio y muy delicado, y te lo estoy diciendo, evidentemente, muy serio y muy delicado, muchas veces se protege al docente, al misceláneo, al jardinero, al guarda, inclusive, al guarda del tipo de agresión que está haciendo.

Si usted pone la denuncia como padre de familia y a los tres días, escúchenme bien: solamente tres días, no tiene una respuesta de parte del centro educativo, no ve cambios, escale; o sea, haga esa denuncia directamente en el Departamento Legal del Ministerio de Educación, ellos van a moverse muy, muy rápido.

 

¿Dónde hacer una denuncia por bullying o acoso escolar, en la Dirección Regional o en el Ministerio de Educación?

 

En la Dirección Regional es donde, generalmente, uno pone la denuncia si algo pasa; si la Dirección Regional no se mueve, y parece mentira, a veces, no se mueve.

Inmediatamente, vamos adelante al Ministerio de Educación.

 

Porque el Ministerio lo que tiene es que abrir inmediatamente una investigación formal con los abogados de ahí, que ya es un poquito más, ya se elevó a un nivel distinto, por incumplimiento de funciones del funcionario.

Es decir, no sólo por la agresión, sino por el incumplimiento de funciones de este Director de escuela, este director regional, este director de centro, este docente que no hizo nada, y, además, abrir una investigación en Servicio Civil para ver si procede un despido de este funcionario.

Lo impresionante es que, nosotros hemos tenido ir mucho de este tipo de audiencias en el Ministerio de Educación, cuando nos dicen que las denuncias ahí casi nunca llegan.

 

Es más, regañan a nuestra gente, a nuestros clientes, a la mamá de esta chiquita que está siendo agredida, la regañan ahí mismo.

Es terrible decirles: “pero, ¿por qué se esperó un año o dos años en venir?”, “Bueno, es que a mí me dijeron que no molestara”, es que “ahí viene la mamá necia”, es que “ahí viene el papá necio”, es que “ya no me quieren abrir el colegio igual”.

La obligación de todos, principalmente, de los padres, pero igual del Centro Educativo es custodiar y proteger a nuestros hijos; cuando hay cualquier síntoma, tenemos que denunciarlo. Si no se denuncia, estamos permitiendo que eso pase.

 

Redes Sociales, señores, no pierdan el tiempo en redes sociales.

Con mucho respeto, es muy bonito estar en Facebook y tirar cosas, y fotos van y vienen y esas tonterías, pero no llevan a nada.

 

Si nosotros hacemos una denuncia formal en redes sociales no va para ningún lado.

Llamar a la prensa, para que la prensa llegue con un periodista, que generalmente, llegan y le ponen la cámara al Director y el Director tira la puerta y se esconde, al día siguiente salió otra cosa, hubo una elección, hubo un partido, hubo lo que sea y a la gente se le olvidó.

Vayan directamente al Ministerio de Educación a poner la denuncia.

 

Y en realidad, no es que sea o no sea de abogados; no se necesitan abogados para esto.

O sea, no gasten dinero si no es necesario en un tema tan delicado como la integridad de nuestros hijos, pero sí denuncien y exijan a los docentes públicos y privados que hagan su trabajo.

Y eso sí, además, mucha comunicación con nuestros hijos, hay que enseñarles a nuestros hijos qué es esto, hay muchísimos videos en internet si quieren verlos, de ver cómo vencer el bullying, pero también es el tema de cómo enseñarles, sentarnos con nuestros hijos de vez en cuando y vieran lo bonito que es.

 

Es muy bueno decirles: “tengan la confianza de decirme lo que les molesta”, si tienen dudas.

Es más, si están jugando mucho con vos y no te gusta cómo están jugando, “cuéntame que es lo que te está pasando”, puede ser perfectamente una situación de bullying que no saben cómo enfrentar, y no, necesariamente, “deja de jugar con Carolina o con Emmanuel”; o sea, es enseñarles a jugar.

Si no te gusta que te hagan esto, puedes decirles que no, y empiezan a hablar con ellos e, rápidamente, hablan con los padres de familia de los compañeros, y se dan cuenta que es un comportamiento inadecuado que puede ser, perfectamente, cambiado.

 

¿Qué pasa cuando el bullying o la agresión se da fuera de la institución, pero están con el uniforme?

 

Siempre que están con el uniforme hay una responsabilidad por el tema de imagen. Si yo ando con el gran logo del escudo del colegio, tengo una responsabilidad, yo, a lo interno, disciplinaria; o sea, me pueden sancionar, me pueden expulsar (al estudiante).

El famoso cuento que vamos a hacer los pleitos, vamos como gallitos a pelearnos en el Centro Comercial o a la plaza que está al lado del colegio, y vamos con el uniforme, a usted lo pueden expulsar, lo van a poder sancionar porque está con el uniforme como tal.

 

¿La institución educativa tiene alguna responsabilidad?

 

Responsabilidad, no. Ahí no hay responsabilidad, porque no pueden controlar qué pasa con tus hijos fuera del colegio, con los alumnos fuera del colegio, pero si hay un tema en el que se les podría sancionar.

Este tema se da cuando llegan los padres o familiares a decirte: “necesito que sanciones a fulanito o a zutanito porque están agrediendo a mi hijo fuera de clase”; o sea “¿cómo le están agrediendo?”, “es que le mandan mensajes”, un ciberbullying, se están mandando mensajes de texto a las ocho de la noche.

 

El colegio no puede hacer nada, porque no le corresponde porque fue extracurricular.

Entonces, ahí nada más, pues, sentarse con ellos, igual, explicarles un nuevo tema preventivo de cómo comportarse y demás, pero no pueden sancionarlo, es muy delicado.

Lo otro es que no todo es bullying escolar, eso hay que dejarlo muy claro, no todo es bullying escolar.

El bullying escolar tiene que ser reiterativo, esa agresión, ese acoso, ese molestar tiene que ser constante.

 

Si es ocasional, es una agresión aislada, particular. También hay que entender, y yo siempre uso de ejemplo a los gatitos o los perritos, generalmente son los gatos; cuando vos tenés dos cachorros, sean gatos o sean perritos, tienen dos o tres meses, y los ponés a jugar juntos ¿qué pasa?

Se revuelcan de un lado para el otro, se muerden, se brincan, se aruñan, sacan las garras, brincan de un lado para el otro como locos, y al ratito, están jugando otra vez.

Si los papás han tenido gemelos o tienen hijos de una diferencia de uno o dos años y los dejás solos pequeñitos, brincan para un lado, brincan para el otro, en un ratito se odian, en el otro se aman, después, es muy normal, es parte del comportamiento…

 

Y hay que entender también y en eso los papás son a veces sobreprotectores, hay que entender también que a los niños hay que dejarlos que aprendan a discutir, que aprendan a pelear, que aprendan a defenderse, sin llegar a un acoso, a un abuso.

O sea, eso es lo más difícil de entender, pero hay que dejarlos. Hemos creado, en los últimos años, entornos de cristal, niños de cristal, y esto es muy delicado, esto es una pésima cultura, y lo digo con todas las palabras, una pésima cultura de premiar a todos por haber participado.

En mis tiempos, ganaban los tres primeros lugares, y, a veces, el primer lugar. Ahora el que llegó en el número 27 en la carrera, tiene su medalla, tiene su premio.

 

Estamos educando gente, entonces, que hay que protegerlos, que no saben cómo hacer.

Que no sientan dolor. Y el día que lleguen con 18 años, 19 años a pedir trabajo y el jefe les pegue una gritada, mamá y papá no pueden ir a hacer nada.

Hay que enseñarles también a defenderse, pero hay que tener muy claro cuando es un tema de aprendizaje normal de la edad y cuando es una agresión que hay que parar en seco.

Qué importante que podamos educarnos tanto padres de familia, como docentes, centros educativos y también los jóvenes que empezamos a aprender de este tema, pero de una perspectiva y que nos corresponde a nosotros, y cada uno a trabajar en ese tema, de fortalecernos también.

 

Si usted tiene alguna duda o necesita asesoría legal sobre este tema, puede llamar al 22800606 para que el Lic. Benjamín Gutiérrez de la firma BG&A Abogados Corporativos le pueda colaborar, no sólo en este tema, la firma colabora en otras áreas del derecho como: Familia, laboral, civil, contratos, sucesiones, entre muchas otras.

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